Los índices bursátiles de EE. UU. subieron más de un 1% el lunes después de que el presidente Donald Trump extendiera su plazo de 48 horas para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, señalando una posible desescalada en el conflicto de cuatro semanas. El S&P 500 (SPX) avanzó un 1.12% hasta 6,632.75, mientras que el Nasdaq 100 (NDX) subió un 1.24% hasta 24,400.50, revirtiendo la caída de los futuros del domingo.

Gráfico del S&P 500
Panorama del mercado
Los futuros del Dow Jones recortaron pérdidas iniciales y subieron un 0.47% hasta 41,654, poniendo fin a cuatro semanas de caídas impulsadas por temores de guerra. El crudo Brent (LCOc1) se desplomó más de un 10% hasta los 98 dólares por barril, aliviando las preocupaciones inflacionarias tras la pausa de cinco días en los ataques anunciada por Trump. El oro cayó 127 dólares hasta 4,374 por onza debido a la menor demanda de refugio, mientras que el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo en 3.978%.
Factor de escalada
El ultimátum original de Trump exigía que Irán reabriera el estrecho, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, o enfrentaría ataques a la infraestructura energética. Irán amenazó con represalias en instalaciones energéticas de Medio Oriente, manteniendo el paso cerrado desde finales de febrero. Los futuros del domingo reflejaron el punto máximo de ansiedad, con los contratos del S&P 500 cayendo 0.3% hasta 6,542.
Cambio hacia la desescalada
Trump mencionó “conversaciones constructivas” con Irán y extendió el plazo pese a las negativas de Teherán, impulsando el apetito por riesgo. Los mercados cambiaron desde flujos de aversión al riesgo que habían arrastrado al S&P 500 a una caída del 1.5% el viernes pasado y de entre 4% y 7% en los últimos 30 días. “Esta pausa da tiempo y frena el repunte del petróleo”, comentó un operador en Nueva York.
Flujos en otros activos
El índice del dólar (DXY) bajó 0.24% hasta 99.343 al deshacerse posiciones refugio. El Nasdaq, con fuerte peso tecnológico, lideró las ganancias ante el alivio por la desescalada, mientras que las acciones energéticas quedaron rezagadas por la caída del Brent. Las bolsas europeas también subieron, con los rendimientos estabilizándose después de que los bancos centrales advirtieran sobre riesgos inflacionarios impulsados por el petróleo.
Implicaciones macroeconómicas
La caída del petróleo reduce la presión sobre la trayectoria de tasas de la Fed tras señales restrictivas la semana pasada. El cierre prolongado había alimentado temores inflacionarios, llevando a bancos globales a considerar subidas de tasas. Una resolución rápida favorece el crecimiento en EE. UU., pero expone vulnerabilidades energéticas; tensiones persistentes podrían reavivar riesgos de estanflación.
Riesgos clave a seguir
Los operadores vigilan señales de cumplimiento por parte de Irán, el progreso de las conversaciones entre EE. UU. e Irán y actualizaciones sobre el tránsito en el estrecho. Los próximos datos de inflación en EE. UU. y los comentarios de la Fed serán clave para evaluar cambios de política. Un repunte en la escalada podría revertir rápidamente las ganancias.


