Los precios del petróleo subieron más de un 3% el lunes después de que Estados Unidos e Irán no lograran alcanzar un acuerdo sobre una propuesta de paz redactada por Washington, prolongando el cierre del estrecho de Ormuz y ajustando aún más el suministro energético global.

Los futuros del crudo Brent subieron 3.21 dólares, o un 3.17%, hasta los 104.50 dólares por barril a las 22:03 GMT, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) de EE. UU. avanzó 3.06 dólares, o un 3.21%, hasta los 98.48 dólares.
El fracaso de las negociaciones, que el presidente de EE. UU., Donald Trump, calificó como “TOTALMENTE INACEPTABLE”, acabó con las esperanzas de un alto el fuego parcial y de la reapertura del estrecho, un punto clave por donde transita alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo transportado por mar.
Contexto del conflicto
Las tensiones se intensificaron desde finales de febrero, cuando acciones respaldadas por EE. UU. llevaron al bloqueo de puertos iraníes y del estrecho de Ormuz, frenando los envíos y disparando los costos energéticos a nivel mundial.
Una frágil tregua a principios de abril alivió brevemente los precios, pero los repetidos fracasos en las negociaciones han mantenido restringido el suministro, agotando inventarios y reservas estratégicas.
Impacto en el mercado
El repunte revirtió recientes caídas impulsadas por un optimismo pasajero en torno a las conversaciones realizadas en Pakistán, subrayando la sensibilidad del mercado petrolero frente a la geopolítica en Medio Oriente.
Los futuros bursátiles retrocedieron ligeramente ante los temores inflacionarios derivados del aumento en los costos del combustible, mientras compañías energéticas como Aramco reportaron mayores beneficios gracias a oleoductos alternativos operando a máxima capacidad.
Implicaciones más amplias
Los analistas advierten que una disrupción prolongada podría llevar los precios hacia los 110 dólares por barril, alimentando la inflación global y presionando a las economías dependientes del petróleo importado.
Las naciones occidentales han desplegado buques de guerra en la región, mientras líderes del sector energético advierten que los mercados están cerca de un “punto crítico” si no se alcanza una solución.



