El oro (XAUUSD) subió un 3.2% hasta los 4,812 dólares por onza en las primeras operaciones asiáticas del miércoles, después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, suspendiera durante dos semanas los bombardeos planificados contra la infraestructura energética iraní, aliviando los temores de una escalada inmediata, aunque manteniendo la presión sobre Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz. El metal precioso revirtió las pérdidas de la sesión anterior, ya que los traders descontaron menores riesgos de interrupción del suministro a corto plazo, aunque el potencial de subida se vio limitado por cambios en las expectativas de tasas de la Reserva Federal.

XAUUSD – Gráfico de 5 días
Detalles del evento
Trump anunció la pausa a través de Truth Social el martes por la noche, aceptando una propuesta de mediación de Pakistán que otorga una prórroga de 14 días a su plazo de las 8 p.m. (hora del Este) para que Irán ponga fin al bloqueo petrolero en el Golfo. La suspensión está condicionada a que Teherán garantice el paso seguro por esta vía estratégica, que ha estado en gran parte cerrada desde finales de febrero tras los ataques de EE. UU. e Israel a instalaciones militares y nucleares iraníes. Irán respondió comprometiéndose a asegurar el tránsito por el estrecho durante dos semanas y confirmó que las negociaciones con Washington comenzarán el 10 de abril en Islamabad.
Panorama del mercado
El oro al contado (XAUUSD) subió hasta 4,812.09 dólares a media mañana en Singapur, registrando su mayor avance intradía desde principios de marzo. El movimiento borró gran parte de la caída del 2% registrada en las dos sesiones anteriores, a medida que la demanda de refugio se moderó ante señales de desescalada.
El crudo Brent cayó un 13.8% hasta 94.19 dólares por barril, ya que la posibilidad de un alto al fuego redujo la prima asociada a los riesgos de interrupción del suministro, aunque el referencial sigue acumulando más de un 40% de subida en el año. El West Texas Intermediate (WTI) de EE. UU. siguió la misma tendencia, registrando caídas similares tras cerrar por encima de los 112 dólares en la volátil sesión del martes.
Los futuros de las acciones estadounidenses apuntaron al alza, con los contratos del S&P 500 y el Nasdaq 100 avanzando a medida que mejoraba el apetito por el riesgo ante la reducción de las tensiones geopolíticas. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años (US10Y) bajó ligeramente hasta 4.24%, reflejando una menor demanda de cobertura frente a la inflación y un renovado interés por activos de mayor duración.
Respuesta de política y flujos de riesgo
El repunte del oro se vio limitado por las expectativas de que la Reserva Federal podría mantener las tasas sin cambios si las presiones inflacionarias disminuyen junto con los precios del petróleo, reduciendo el atractivo del metal que no genera rendimiento.
En los mercados de divisas, el índice del dólar (DXY) cayó un 0.4% al revertirse los flujos hacia activos refugio, mientras que el yen japonés (JPY) y el franco suizo (CHF) devolvieron parte de sus ganancias previas. La plata (XAGUSD) destacó con un avance del 4.5% hasta 73.20 dólares por onza, impulsada tanto por la demanda industrial como monetaria.
Implicaciones macroeconómicas
La desescalada reduce los riesgos inflacionarios a corto plazo vinculados a shocks en el suministro de petróleo, lo que podría dar a la Fed más margen para evaluar los datos antes de su próximo movimiento de política monetaria. Sin embargo, los analistas advierten que cualquier ruptura en las negociaciones o el fracaso en la reapertura total del estrecho podría reavivar los temores de suministro y llevar al Brent nuevamente por encima de los 110 dólares, impulsando otra vez la demanda por oro.


