Las acciones estadounidenses cerraron a la baja el jueves, mientras los inversionistas evaluaban el debilitamiento de las esperanzas de un acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán y el resurgimiento de las tensiones en el estrecho de Ormuz.

S&P 500 – Gráfico de 1 día
El S&P 500 cayó un 0.4% hasta los 7,335.66 puntos, el Nasdaq retrocedió un 0.1% hasta los 25,806.20 y el Dow bajó un 0.6% hasta los 49,596.60. Reportes de última hora de medios estatales iraníes que alegaban un ataque de EE. UU. a un petrolero iraní, seguido de una respuesta con misiles por parte de Irán, aumentaron la incertidumbre en el mercado.
Los esfuerzos diplomáticos mediados por Pakistán continúan estancados. Mientras el presidente Donald Trump calificó las recientes conversaciones como “muy buenas”, funcionarios iraníes describieron la propuesta de EE. UU. como una “lista de deseos” y señalaron que Teherán seguía evaluándola. El estrecho de Ormuz, una ruta clave para el tránsito de petróleo, sigue siendo un punto crítico. Irán ha impuesto nuevos requisitos de documentación para petroleros y EE. UU. podría reactivar su misión de escolta “Project Freedom” después de que Arabia Saudita y Kuwait levantaran restricciones sobre el uso de bases.
Los precios del petróleo se estabilizaron tras las pérdidas iniciales. El crudo Brent cayó un 0.7% hasta los 100.54 dólares por barril, mientras que el WTI estadounidense subió un 0.4% hasta los 95.44 dólares. Los precios siguen muy por encima de los niveles previos al conflicto, con la gasolina en EE. UU. promediando más de 4.50 dólares por galón.
Antes del importante informe de empleo del viernes, los datos laborales mostraron señales mixtas: los despidos en abril aumentaron a 83,387, el nivel más alto para ese mes desde 2009, mientras que las solicitudes iniciales de desempleo subieron ligeramente hasta 200,000, por debajo de las expectativas.
Se proyecta que el crecimiento de ganancias del primer trimestre del S&P 500 sea de 24.6%, con los 11 sectores registrando avances. La demanda relacionada con IA impulsó los resultados de fabricantes de chips como Arm, aunque las limitaciones de suministro afectaron sus acciones. Tapestry elevó sus perspectivas, pero cayó un 12.4%, mientras que Whirlpool perdió un 11.9% tras recortar su previsión de ingresos.
Ahora los mercados esperan la respuesta formal de Irán a las propuestas de paz y los datos de empleo del viernes. Un fracaso diplomático podría reavivar los temores sobre el suministro de petróleo, mientras que un avance en las negociaciones podría reducir las primas de riesgo y respaldar a las acciones.



