Los precios del oro subieron ligeramente el miércoles, acercándose a los 4,700 dólares por onza, tras surgir reportes sobre un posible acuerdo entre EE. UU. e Irán para poner fin a su conflicto.

El oro al contado XAU/USD llegó a subir hasta un 3.5% en las primeras operaciones, reflejando el optimismo de los inversionistas tras un reporte de Axios sobre un memorando de una página destinado a resolver las hostilidades. Los futuros del oro en EE. UU. siguieron la misma tendencia, impulsados por un dólar más débil que hizo que las materias primas fueran más atractivas para compradores internacionales.
El rally se produce en medio de las tensiones derivadas del conflicto con Irán que estalló a finales de febrero de 2026, el cual anteriormente había llevado al oro a caer más de un 8% debido a los temores de un aumento en los precios del petróleo y una inflación persistente. Las esperanzas de una desescalada aumentaron después de que el presidente Donald Trump detuviera los esfuerzos de EE. UU. para escoltar embarcaciones a través del estrecho de Ormuz y señalara próximas conversaciones, sumándose a treguas anteriores como el alto el fuego de 10 días entre Líbano e Israel.
Los analistas de mercado señalaron que un avance en las negociaciones podría reducir la volatilidad en los mercados energéticos y disminuir las expectativas de inflación, favoreciendo nuevas subidas en activos sin rendimiento como el oro. Los precios del petróleo bajaron en respuesta, reduciendo la presión sobre los bancos centrales globales para mantener tasas de interés elevadas.
Contexto general del mercado
El oro ha tenido un desempeño inferior frente a las acciones y Bitcoin durante el conflicto, aunque sigue siendo un activo refugio clave ante los riesgos geopolíticos. Un acuerdo exitoso podría limitar el potencial alcista al fortalecer el apetito por riesgo, aunque los analistas ven soporte por encima de los 3,500 dólares por onza debido a las persistentes incertidumbres.
Las conversaciones nucleares entre EE. UU. e Irán en Ginebra a principios de este año lograron avances limitados, ya que las demandas para que Irán desmantelara instalaciones clave no se concretaron. Los inversionistas ahora esperan las reuniones del fin de semana en busca de avances que podrían redefinir la dinámica de Medio Oriente y los flujos de materias primas.
Una resolución podría permitir el regreso de las exportaciones petroleras iraníes, estabilizando la oferta e influyendo en las decisiones de tasas de la Reserva Federal, donde los mercados descuentan una probabilidad del 27% de un recorte en diciembre. Un fracaso en las negociaciones aumentaría el riesgo de escalada, impulsando al oro al alza como activo de cobertura.



