Los precios del petróleo se dispararon en las primeras operaciones del lunes, después de que EE. UU. anunciara la incautación de un buque iraní y Teherán volviera a cerrar el estrecho de Ormuz, reavivando los temores de interrupciones en el suministro a través del punto más crítico del mercado petrolero mundial. El crudo Brent llegó a subir hasta un 7% hasta los 97.50 dólares por barril antes de moderarse a 95.71 dólares a las 18:56 ET, en un movimiento que se produjo tras una fuerte caída registrada el viernes.

UKOIL – Gráfico de 5 días
Panorama del mercado
El repunte se concentró en los principales referentes del crudo, ya que los traders incorporaron una nueva prima de riesgo vinculada al estrecho de Ormuz. La subida intradía del Brent, de hasta un 7%, se produjo después de que Teherán reabriera brevemente el canal durante el fin de semana y lo volviera a cerrar en menos de 24 horas.
El West Texas Intermediate también registró alzas en la sesión asiática, con algunos reportes situándolo alrededor de los 90 dólares por barril, aunque no había datos confirmados de la última sesión en las fuentes disponibles. La rapidez del rebote puso de manifiesto lo rápido que los titulares geopolíticos pueden cambiar el sentimiento en el mercado del petróleo.
Detalles del evento
El ejército de EE. UU. informó que abrió fuego e incautó un buque de carga con bandera iraní que intentó romper un bloqueo, según los reportes. El presidente Donald Trump indicó que las fuerzas estadounidenses tomaron control de la embarcación, mientras que Irán condenó la acción y prometió represalias.
La decisión de Teherán de volver a cerrar el estrecho incrementó los riesgos de interrupción, ya que esta vía maneja una gran parte del flujo global de crudo. El movimiento se produjo después de que Irán reabriera brevemente el canal durante el fin de semana, lo que había provocado una fuerte caída del petróleo el viernes antes del giro alcista del lunes.
Riesgo de suministro
El estrecho de Ormuz sigue siendo clave para los flujos de petróleo, por lo que cualquier cierre prolongado o amenaza a la navegación tiende a impulsar de inmediato los futuros del crudo. Las subidas del lunes reflejaron la preocupación por retrasos en los envíos, mayores costos de seguros y posibles represalias que podrían tensionar la oferta a corto plazo, incluso si la interrupción resulta temporal.
Por ahora, el repunte estuvo impulsado por la preocupación directa sobre el suministro más que por factores macroeconómicos, manteniendo el foco en el petróleo y en la tensión regional. Los analistas señalaron que el mercado también reaccionó al hecho de que el crudo había caído con fuerza pocos días antes, dejando margen para un rápido repunte impulsado por factores geopolíticos.



