Oracle (NASDAQ: ORCL) publicará sus más recientes resultados el miércoles después del cierre del mercado, lo que podría marcar la tendencia de las próximas semanas.

ORCL – Gráfico Diario
El precio de las acciones de ORCL se desplomó desde un máximo de $340 en septiembre hasta situarse por debajo de $190. Hay niveles técnicos por encima que permitirían un rebote más sólido, siendo $220 el primero que debe mantenerse.
Los resultados del primer trimestre en septiembre desencadenaron la caída del precio de la acción, a pesar de una sorpresa positiva que compensó ligeramente un déficit en los ingresos. Oracle anunció un pipeline significativo para sus servicios en la nube. Las obligaciones de desempeño pendientes (RPO) aumentaron más del 350% interanual hasta $455 mil millones. Esta cartera, impulsada principalmente por cuatro contratos multimillonarios con tres clientes, indica un considerable potencial de ingresos futuros. Los ingresos por Cloud Infrastructure crecieron un 55% hasta $3.3 mil millones, mientras que los ingresos totales de nube aumentaron un 28% hasta $7.2 mil millones.
La orientación futura de la dirección también fue sólida, con una previsión de ingresos de OCI de $18 mil millones para el año fiscal 2026, un crecimiento del 77%, antes de subir hasta $144 mil millones para 2030. A pesar de estos resultados, la confianza de los inversores se vio afectada por el deterioro de la estructura de capital de la compañía.
El flujo de caja libre se volvió negativo y la empresa anunció que busca aproximadamente $38 mil millones adicionales en financiamiento de deuda para impulsar su desarrollo de IA. Esa cifra se suma a los $105 mil millones de deuda registrados el trimestre pasado. Se espera que la inversión en capital para el año fiscal 2026 sea de $35 mil millones, lo que representa un crecimiento del 65% y niveles significativamente más altos que los históricos.
Los mercados crediticios mostraron preocupación, con las permutas de incumplimiento crediticio (CDS) a cinco años de Oracle alcanzando su nivel más alto desde 2009. Las agencias de calificación también emitieron perspectivas negativas y advirtieron sobre el apalancamiento. Señalaron que la deuda de la compañía podría ser degradada, y mucho dependerá ahora de sus perspectivas de ingresos.

