El índice de las 200 principales acciones australianas subió el jueves y se está acercando a una ruptura.

AUS 200 – Gráfico Diario
El índice se encuentra actualmente dentro de un rango, y un movimiento fuerte el jueves podría preparar el terreno para un avance hacia 8,813. Un movimiento por encima de ese nivel podría iniciar una nueva tendencia sólida. El objetivo final es el máximo previo en 9,100, alcanzado en octubre.
Las acciones mineras continúan respaldando al mercado, con el aluminio, el mineral de hierro, el níquel, el cobre y otros metales básicos al alza gracias a la demanda de commodities y a un dólar estadounidense débil. Un repunte en las acciones del sector salud y tecnología también ayudó a impulsar al mercado australiano, a pesar de la debilidad de los mercados asiáticos por las tensiones entre China y Japón.
La demanda continua por parte de China, principal socio exportador, respaldó los precios del mineral de hierro, mientras que el cobre marcó otro máximo tras una huelga en la mina chilena de Capstone Copper. El mercado australiano podría recibir apoyo adicional si las autoridades chinas deciden implementar más medidas de estímulo este año.
El crecimiento del PIB fue mayor gracias al fuerte aumento de la inversión en centros de datos de IA, junto con un mayor gasto de los hogares en bienes esenciales y alquileres. Las cuentas nacionales mostraron que el PIB real creció 2.1% en el año, frente a 2% en junio. Sin embargo, el ritmo trimestral de crecimiento fue de solo 0.4%, por debajo de la expectativa de los analistas de 0.7%.
Al igual que en la economía estadounidense, el gasto en centros de datos contribuye al PIB, pero ese gasto no se traduce en beneficios para el ciudadano promedio. El avance de la IA también podría afectar negativamente al empleo, y el crecimiento subyacente no es tan sólido como se esperaba.
No obstante, el mercado bursátil australiano aún puede beneficiarse del auge en los precios de las commodities.

