
Los precios del oro se dispararon a un nuevo máximo histórico por encima de $4,900 por onza troy el jueves, continuando un impresionante rally que ha llevado al metal precioso a ganar más de 70% en el último año. El último impulso llevó los precios spot a un pico en el rango de $4,920 a $4,950, según las principales fuentes de datos del mercado.
El alza se atribuye en gran parte a una combinación de factores: el aumento de las tensiones geopolíticas, las crecientes expectativas de recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal y un dólar estadounidense más débil. A medida que los rendimientos reales caen, el costo de oportunidad de mantener oro disminuye, mientras que un dólar más suave hace que el metal sea más atractivo para inversionistas fuera de Estados Unidos.
Este precio récord resalta el atractivo del oro como activo refugio, ya que los inversionistas buscan protección frente a la incertidumbre política, la volatilidad del mercado y una posible desaceleración económica. Sin embargo, el rápido ritmo de las subidas de precio ha generado una fuerte compra especulativa y basada en momentum, lo que plantea dudas sobre la sostenibilidad del rally en los próximos meses.

